La transformación impulsada por la IA crea nuevas oportunidades profesionales

ChatGPT rastrea más la web tras GPT-5: qué cambia para el SEO

El debate sobre el SEO en la era de la Inteligencia Artificial acaba de recibir una señal importante. Un estudio de Nectiv y Botify, basado en más de 7.000 millones de eventos de logs asociados a rastreadores de OpenAI, apunta a que ChatGPT está utilizando la web con mucha más intensidad desde el lanzamiento de GPT-5. El dato más llamativo es el aumento de OAI-SearchBot, el rastreador vinculado a la búsqueda de OpenAI, que habría multiplicado por 3,5 su actividad en el periodo analizado.

La conclusión no es que Google haya dejado de dominar el rastreo de la web. Sigue haciéndolo con mucha distancia. Pero el informe refuerza una idea que muchos equipos de SEO, medios y ecommerce ya intuían: aparecer en respuestas de IA no depende solo de “ser citado” de forma puntual, sino de que los sistemas de IA puedan descubrir, rastrear, interpretar y reutilizar el contenido de una web con suficiente claridad técnica.

Tres bots de OpenAI y tres usos distintos

Una de las claves del estudio está en diferenciar los tres grandes tipos de actividad que OpenAI deja en los logs. No todos los accesos significan lo mismo ni tienen el mismo impacto para una estrategia de visibilidad.

GPTBot está relacionado con la recopilación de contenido para mejorar modelos. OAI-SearchBot se vincula con la búsqueda y la posibilidad de que ChatGPT localice y cite información actualizada. ChatGPT-User, por su parte, representa accesos iniciados por acciones del usuario dentro de ChatGPT. Esta distinción es importante porque bloquear un bot u otro puede tener consecuencias diferentes.

OpenAI explica en su documentación que utiliza rastreadores y agentes de usuario para diferentes funciones de sus productos, y que OAI-SearchBot y GPTBot pueden gestionarse mediante reglas específicas en robots.txt. La propia compañía recomienda no bloquear OAI-SearchBot si una web quiere poder aparecer en resultados y resúmenes de ChatGPT Search. Esa separación obliga a los responsables técnicos a tomar decisiones más finas que el clásico “bloquear o permitir a la IA”.

Según la investigación de Botify y Nectiv, OAI-SearchBot aumentó 3,5 veces su volumen tras GPT-5, con un salto de 2.200 millones de eventos dentro de la muestra analizada. GPTBot también creció con fuerza, hasta multiplicar por 2,9 su actividad desde agosto de 2025. La lectura del estudio es que OpenAI está apoyándose más en la web, tanto para búsqueda como para otros procesos de actualización y mejora de sus sistemas.

Bot de OpenAIUso principalLectura para SEO
GPTBotRastreo asociado a entrenamiento o mejora de modelosAfecta a la relación entre contenido y uso por modelos
OAI-SearchBotRastreo para búsqueda y recuperación de información actualizadaPuede influir en visibilidad dentro de ChatGPT Search
ChatGPT-UserAccesos iniciados por acciones de usuariosRefleja interacción directa desde ChatGPT

El lanzamiento de GPT-5 como punto de inflexión

El informe sitúa el lanzamiento de GPT-5 como un momento de cambio en la actividad de rastreo. En los gráficos compartidos por Nectiv y Botify se aprecia un aumento claro en el volumen de logs de OAI-SearchBot y GPTBot alrededor de ese hito. La interpretación propuesta es que los modelos más recientes necesitan apoyarse más en información web actualizada para responder con precisión en tareas de búsqueda, investigación y comparación.

Esta evolución encaja con una tendencia más amplia. Los grandes sistemas de IA están dejando de ser solo modelos que responden desde conocimiento entrenado y pasan a combinar razonamiento, recuperación de información, herramientas, navegación y citas. En ese contexto, la web vuelve a ganar relevancia, aunque de una manera distinta a la búsqueda tradicional.

Para los medios, blogs especializados, ecommerce y sitios corporativos, la consecuencia es directa: el SEO técnico vuelve al primer plano. Si los rastreadores de IA no pueden acceder correctamente al contenido, si reciben errores, si encuentran páginas lentas, duplicadas o mal estructuradas, la probabilidad de aparecer en respuestas generadas por IA puede reducirse. No basta con escribir buen contenido. Hay que asegurarse de que sea rastreable, comprensible y diferenciable.

El estudio también observa diferencias por sectores. Healthcare y Media/Publisher aparecen entre los verticales con mayores aumentos relativos de OAI-SearchBot, con subidas superiores al 700 %. Marketplaces, software, retail y otros sectores también muestran crecimiento, aunque con intensidades distintas. Esto sugiere que OpenAI no rastrea la web de forma homogénea, sino que ciertos tipos de contenido pueden estar ganando más peso en la capa de búsqueda e información actualizada.

VerticalCrecimiento de OAI-SearchBot según el estudio
Healthcare+740,94 %
Media / Publisher+701,91 %
Other+311,19 %
Marketplaces+215,56 %
Internet / Software / Technology+204,76 %
Retail / eCommerce+194,96 %
Travel+29,81 %

Google sigue dominando, pero OpenAI ya pesa en los logs

El estudio también pone el fenómeno en contexto. Google continúa generando un volumen de rastreo muy superior. Según los datos publicados, Google registró alrededor de 18.000 millones de eventos en el último mes analizado, frente a 887 millones de OpenAI. Eso situaría a OpenAI en torno a un 4 % del volumen de Google dentro de esa muestra.

La cifra puede parecer pequeña, pero el cambio interanual es relevante. OpenAI habría pasado de representar aproximadamente un 1,4 % del volumen de rastreo de Google a ese entorno del 4 %. Para equipos de SEO acostumbrados a mirar casi en exclusiva Googlebot, Bingbot y algunos rastreadores secundarios, este crecimiento obliga a añadir una nueva capa de observación.

El estudio también menciona una caída del 28 % en la actividad de ChatGPT-User desde diciembre. Conviene tratar este dato con prudencia. Un descenso en eventos de este user-agent no demuestra por sí solo que ChatGPT tenga menos usuarios. Puede estar relacionado con cambios en producto, caching, arquitectura, comportamiento de búsqueda, integraciones, respuestas servidas desde índices propios o modificaciones en cómo se registran determinadas acciones. Aun así, sí indica que la actividad directa iniciada por usuarios y el rastreo automatizado de búsqueda están evolucionando de forma diferente.

Para una web, esto cambia la pregunta. Ya no basta con saber cuántos usuarios llegan desde ChatGPT o cuántas citas aparecen en respuestas. También hay que saber qué bots acceden al sitio, qué secciones rastrean, con qué frecuencia, qué códigos de estado reciben, qué URLs consumen más recursos y si los contenidos estratégicos están realmente disponibles para OAI-SearchBot.

Por qué el análisis de logs vuelve a ser estratégico

Durante años, el análisis de logs fue una práctica avanzada dentro del SEO técnico. Permitía saber cómo Googlebot recorría una web, qué páginas ignoraba, dónde encontraba errores y cuánto presupuesto de rastreo consumían determinadas secciones. Con la llegada de los bots de IA, esa disciplina vuelve a ser importante.

Las herramientas de analítica tradicionales no siempre muestran bien la actividad de crawlers. Google Analytics, por ejemplo, está pensado para visitas de usuarios con JavaScript, no para rastreo de bots. Los logs del servidor, del CDN o del WAF sí permiten ver peticiones reales: user-agent, IP, URL, fecha, código de respuesta, peso transferido y patrón de acceso.

Para equipos de contenido y tecnología, esto implica revisar varias áreas. Primero, identificar correctamente GPTBot, OAI-SearchBot y ChatGPT-User. Segundo, comprobar si robots.txt permite o bloquea lo que la empresa realmente quiere. Tercero, analizar si las páginas clave devuelven códigos 200, están indexables, cargan rápido y no dependen de una ejecución de JavaScript que el bot no pueda interpretar. Cuarto, medir si la actividad de IA se concentra en contenidos antiguos, páginas de baja calidad o secciones estratégicas.

También hay una decisión editorial y de negocio. Algunos editores pueden querer bloquear entrenamiento, pero permitir rastreo para búsqueda y citas. Otros preferirán restringir todo acceso de IA. Otros buscarán acuerdos comerciales o estrategias de licenciamiento. La novedad es que ya no se puede tomar esa decisión a ciegas. Los logs empiezan a mostrar qué está ocurriendo realmente.

La investigación de Botify y Nectiv no cierra el debate sobre la relación entre IA, tráfico web y creadores de contenido. Pero sí aporta una señal fuerte: OpenAI está rastreando mucho más, y el SEO para la era de las respuestas generadas no puede limitarse a titulares, keywords o autoridad tradicional. La capa técnica, la estructura del contenido y el control de bots serán parte del nuevo trabajo.

Para los responsables de SEO, la recomendación práctica es clara: revisar logs, separar bots, auditar robots.txt y decidir con intención qué se permite y qué se bloquea. La IA no ha hecho irrelevante al SEO. Lo ha movido a una zona más técnica, más estratégica y, probablemente, más difícil de improvisar.

Preguntas frecuentes

¿Qué es OAI-SearchBot?
OAI-SearchBot es el rastreador de OpenAI asociado a funciones de búsqueda y recuperación de información para ChatGPT. Su acceso puede gestionarse mediante robots.txt.

¿En qué se diferencia GPTBot de OAI-SearchBot?
GPTBot está más ligado al rastreo para entrenamiento o mejora de modelos, mientras que OAI-SearchBot se asocia a búsqueda y contenido actualizado que puede aparecer en ChatGPT Search.

¿Debo bloquear los bots de OpenAI en robots.txt?
Depende de la estrategia. Bloquear GPTBot puede limitar el uso del contenido para entrenamiento, mientras que bloquear OAI-SearchBot puede reducir opciones de aparecer en resultados o resúmenes de ChatGPT Search.

¿Por qué son importantes los logs para el SEO en IA?
Porque permiten ver qué bots acceden realmente a una web, qué URLs rastrean, qué errores reciben y si los contenidos importantes están siendo descubiertos por sistemas de IA.