ChatGPT domina la IA generativa, pero Google sigue siendo imprescindible para casi todos

La conversación sobre el “fin de Google” se repite cada vez que una nueva ola tecnológica irrumpe en Internet. Ocurrió con las redes sociales, con las apps móviles y, ahora, con la Inteligencia Artificial generativa. Sin embargo, los datos de tráfico y uso real dibujan un escenario menos dramático y mucho más interesante: la IA no está sustituyendo al buscador de forma masiva, sino conviviendo con él —y, en algunos casos, aprendiendo a complementarlo.

Esa convivencia se aprecia con nitidez en el último análisis de Similarweb sobre el ecosistema de IA generativa en 2025. La fotografía global es contundente: las plataformas de IA generativa ya reciben 7.000 millones de visitas web mensuales de media, tras crecer un 76 % interanual, y las descargas de apps alcanzan los 1.900 millones, con un salto del 319 %. La adopción, por tanto, no es una moda pasajera: es un hábito que se consolida en el día a día, en el trabajo y en la vida personal.

Un líder claro… y un mercado que se fragmenta por debajo

En la cúspide de esa economía de la atención hay un nombre que sigue marcando el ritmo: ChatGPT. Similarweb estima que la herramienta de OpenAI concentra casi el 80 % del tráfico global de IA generativa, una hegemonía que se sostiene pese a que el resto del mercado gana tracción con rapidez. El informe incluso refleja cómo ChatGPT se ha colado en el club de las grandes webs globales en determinados meses, impulsado por un volumen de visitas difícil de igualar.

Pero que exista un dominador no significa que el sector sea monolítico. Por debajo, el mapa se diversifica: alternativas como Gemini, Perplexity, Claude, Grok o Copilot compiten en nichos muy distintos —integración con suites de productividad, búsqueda asistida, razonamiento, privacidad o especialización por tareas—. Es decir, el pastel crece y, aunque un actor se quede con la mayor parte, el resto está encontrando espacio donde diferenciarse.

La clave aquí no es solo cuánto tráfico acumula cada plataforma, sino cómo se usa. La IA generativa ya no se consulta únicamente para resolver dudas rápidas: se utiliza para redactar, planificar, crear, programar o tomar decisiones. El propio patrón de interacción lo delata: mientras una búsqueda media en Google ronda 3,4 palabras, las consultas en el “AI Mode” se sitúan alrededor de 10,4, y un prompt típico en ChatGPT escala hasta 60 palabras. En otras palabras, el usuario no “busca”: explica, contextualiza y conversa.

El dato que desmonta el relato del reemplazo: casi nadie deja Google

La coexistencia se vuelve aún más evidente con un dato que, por sí solo, enfría la narrativa del “cambio total”: aproximadamente el 95 % de los usuarios de ChatGPT sigue utilizando Google. La conclusión es difícil de ignorar: la mayoría de personas no está eligiendo entre buscador o IA, sino incorporando ambas cosas a su rutina.

Este comportamiento encaja con lo que muchas empresas ya perciben: la IA generativa sirve para acelerar el pensamiento (resúmenes, borradores, ideas, comparativas, planificación), mientras que el buscador se mantiene como herramienta de navegación, contraste y acceso directo a fuentes, productos y servicios. La IA organiza; el buscador conecta. Y, de momento, el usuario medio no renuncia a ninguno.

El reto de Google: un “AI Mode” que se prueba… pero no se convierte en costumbre

Paradójicamente, el informe también deja un aviso serio para Google. Similarweb observa un problema de retención en su nuevo “AI Mode”, esa experiencia de búsqueda asistida con respuestas conversacionales integrada en el flujo tradicional. Aunque muchos usuarios lo prueban, una parte mayoritaria no repite.

El dato es especialmente gráfico: en el periodo analizado, el 56,4 % de los usuarios en EE. UU. utilizó AI Mode solo un día durante sus dos primeros meses de actividad (en Reino Unido, el patrón es similar, con un 52,9 %). El resto se reparte entre quienes vuelven 2 días (20,5 %), 3 días (9,6 %), 4 días (5,1 %) o 5 o más días (8,4 %). Dicho de otra forma: la curiosidad inicial existe, pero el hábito todavía no está garantizado.

Esto no significa que Google esté fuera de la partida. De hecho, Similarweb subraya que AI Mode alcanzó rápidamente una escala notable de visitas en EE. UU. La lectura real es otra: convertir una función en costumbre es el desafío, incluso cuando se tiene la mayor cuota de búsqueda del planeta. El usuario puede probar un modo “con IA” y seguir volviendo a su comportamiento de siempre si no percibe una mejora clara, consistente y sin fricciones.

Una audiencia que madura: la IA deja de ser cosa de jóvenes

Otro cambio silencioso, pero decisivo, aparece en la demografía. La IA generativa ya no es un territorio casi exclusivo de early adopters. Los usuarios de 18 a 34 años siguen siendo el grupo más numeroso (representan el 53 %), pero su peso ha bajado desde el 61 %. Y el uso en mayores de 45 años ya roza el 30 %, una señal de madurez: cuando la adopción se extiende a generaciones menos “nativas digitales”, la tecnología deja de ser tendencia y empieza a ser infraestructura social.

En este punto, la pregunta para marcas, medios y empresas no es si la IA “matará” a la búsqueda, sino cómo cambiará el camino del usuario antes de aterrizar en una web. Similarweb lo ilustra con otro detalle: el tráfico de referencia desde plataformas de IA ha crecido con fuerza (hasta 2.000 millones de visitas de referencia, +778 % interanual), pero sigue siendo limitado en proporción. Y, aun así, cuando el usuario llega desde IA, tiende a hacerlo con más intención: en algunos análisis, esas visitas muestran más tiempo en página, más páginas vistas y una conversión superior frente a la búsqueda tradicional.

La convivencia, por tanto, no es una fase de transición: es el nuevo tablero. ChatGPT domina el tráfico de IA generativa hoy, pero Google sigue siendo un pilar del comportamiento digital de casi todos. Y el gran partido de 2026 no será “IA contra buscador”, sino quién consigue integrar la conversación en el hábito cotidiano sin romper lo que ya funcionaba.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que ChatGPT tenga casi el 80 % del tráfico de IA generativa?
Que, según estimaciones de Similarweb, la mayor parte de las visitas a plataformas de IA generativa se concentran en ChatGPT; no implica que sea la única opción, pero sí el principal punto de entrada para muchos usuarios.

¿Por qué casi todos los usuarios de ChatGPT siguen usando Google?
Porque cubren necesidades distintas: la IA ayuda a sintetizar, redactar o planificar, mientras que el buscador sigue siendo clave para navegar, localizar webs concretas, contrastar y acceder a fuentes o servicios.

¿Qué indica que más del 56 % use Google AI Mode solo un día?
Que la adopción inicial no garantiza hábito: muchos lo prueban por curiosidad, pero no vuelven si la experiencia no aporta una ventaja clara frente a la búsqueda tradicional o frente a otras herramientas.

¿Está creciendo el uso de IA generativa entre mayores de 45 años?
Sí. Similarweb apunta a una expansión de la adopción: el segmento de mayores de 45 años ya se acerca al 30 % del uso, lo que sugiere que la IA se está normalizando más allá de los early adopters.